BEAL | 1 Cuerda = 1 Árbol

2020-04-06T10:58:07+00:006 abril 2020|
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BEAL PLANT A TREE

Porque la naturaleza es un incomparable entorno de juego,
queremos responsabilizarnos por preservarla.

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UNA CUERDA DINÁMICA = UN ÁRBOL


Desde 2007, por cada cuerda dinámica vendida, Beal planta un árbol en la isla de Madagascar.

Cerca de 700.000 árboles ya han sido plantados con unos 250.000 en fase de crecimiento tras superar unos primeros años difíciles por las sequías prolongadas y la quema de bosques.

Este ambicioso proyecto ha sido posible gracia a la colaboración de Beal con la ONG Wood en Stock, y a su presidente Gilles Gautier.

Se trata de una organización asentada en Madagascar comprometida con la reforestación del valle del Big Wall cerca del parque nacional d’Andringitra.

La colaboración es simple y efectiva. Por cada cuerda vendida, BEAL y Wood en Stock plantan un árbol.

Sin embargo, para Beal es mucho más. Es su sincero agradecimiento hacia esta isla maravillosa que tanto les ha aportado.

El Hombre que plantaba cuerdas


El compromiso de Beal con la reforestación y el desarrollo de la comunidad local ha ido en aumento a medida que crecía su unidad de producción en Antananarivo.

Madagascar, un país con grandes paredes y una naturaleza espléndida, se ha convertido en una importante destinación para la escalada en entornos tropicales. Philippe Beal ha querido preservar este entorno de la mejor forma posible: reforestando sus bosques.

Gilles Gautier, que reside en el valle desde 1996, en sus primeras visitas ya inició su proyecto de reforestación al que Beal se unió con su campaña:

 

1 cuerda = 1 árbol


En los orígenes del proyecto se centraron en especies de crecimiento rápido. Posteriormente iniciaron la introducción de árboles frutales y más adelante de especies endémicas con las que cuidar de la biodiversidad del entorno, la reserva de Tsaranoro.

Estas acciones son una ayuda para preservar los bosques, son una fuente de energía y de materiales para la construcción, garantizan el ciclo del agua, comida y recursos para la población local.

Este proyecto confía también en que la implicación de las nuevas generaciones ayudará en un futuro a normalizar la reforestación en las comunidades locales de Madagascar.

Mientras tanto, nuestro valle revive con relativa rapidez y nos aporta la motivación necesaria para continuar a pesar de todas las dificultadas.

Gilles Gautier

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